sábado, 15 de septiembre de 2007
Publicado por Desconocido @ 0:47
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Dice Jacques Leclerc:


“El Señor dice: Bienaventurados los que son pobres de espíritu, porque el Reino de los Cielos es de ellos.

¿Y qué es ser pobres de espíritu? Hay muchos que se eternizan en oraciones, tratando de serlo, pero por una sola palabra que los ofende o un simple error que los lastima, se escandalizan y se turban. Esos no son pobres de espíritu, porque el que tiene verdaderamente un alma de pobre se olvida de sí mismo y ama a los que le golpean en la cara”

Yo: Qué distancia me separa del Hombre pobre, pero qué cerca estoy de serlo por la gracia de Dios.

Tags: Religión, espiritualidad, literatura.

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