Jorge Sagrera Escritor/Lic. en Comunicación Social

jueves, 20 de septiembre de 2007

Divídete y te reinarán (opinión)

EnfurruñadoDivídete y te reinarán



El ‘Martín Fierro’, libro fundamental argentino, algo así como ‘El quijote’ para España, tiene una estrofa, muy conocida, que dice: “Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera; tengan unión verdadera en cualquier tiempo que sea, porque si entre ellos pelean los devoran los de afuera”.

Cuando era un poco más joven veía una serie de televisión, ‘Bonanza’, se llamaba. La acción estaba ambientada entre los años 1860 y 1870, pero las ‘enseñanzas’, eran atemporales.

Los protagonistas: Ben Cartwright un viudo que cuidaba de sus tres hijos (un poco mayores, tal vez): Adam, Hoss y Joe. A mí y, según tengo entendido, a dos o tres muchachos más, nos gustaba ‘Bonanza’. Soy una persona de gozos sencillos.

Me viene a la memoria uno de aquellos capítulos. Joe se había liado en un asunto feo y no tenía manera de solucionarlo. Era bastante orgulloso como para pedir ayuda y se estaba desbarrancando de una manera fenomenal.

Ben, su padre, que era una gran pedagogo, le demostró con un ejemplo simple que, la unión, hace la fuerza. Tomó una ramita del suelo y la quebró sin dificultad. Luego, tomó cuatro ramitas (una por cada miembro de la familia), hizo un pequeño atado, e intentó partirlo al medio. ¿Qué cree que sucedió?... Claro, ¡no lo consiguió! Moraleja: Joe entendió que, juntos, resultaban más fuertes.

Lo sé. Me doy perfecta cuenta: usted es una persona que, aunque se pasara un mes en el rancho ‘La ponderosa’, no le alcanzarán la enseñanzas de Ben Cartwright. Usted no cree que un personaje de ficción pueda enseñarle algo. Tiene razón (antes, cuando era joven, yo pensaba que sí). He buscado, entonces, una palabra un poco más autorizada que Ben Cartwright.

Un muelle es un puente frustrado
Simón Peres, en ‘Una vida para la paz’, rescata la importancia del diálogo para poner el acento no tanto en las diferencias, como en las coincidencias. Dialogar, para el premio Nobel de la paz, es una manera de unir. De sumar.

“Cuando finalmente uno conoce a la otra persona, se sorprende al comprender que es un ser humano como uno.

“Porque, ya se sabe, el problema es cuando uno tiene un enemigo y cuando tiene un peligro, tiene un diálogo consigo mismo de un solo lado. Cuando uno dialoga consigo mismo es enormemente brillante: uno gana todos los debates.

“Alguien pregunta en un famoso poema norteamericano: ¿Qué es un muelle? Un muelle es un puente frustrado. Tiene tan solo un lado. Y en la vida la cuestión es cómo convertir un muelle en un puente que tenga los dos lados. Porque es peligroso cuando se tiene un solo lado, pero si tiene los dos lados tiene la oportunidad de ir a alguna parte”.



Por: Jorge L. Sagrera
sagreravilla@redsp.com.ar

Tags: Opinión, Separatismo, Unión.

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