miércoles, 10 de octubre de 2007
Publicado por Desconocido @ 7:35
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LloricaMaceta chica.


Había una planta de ají chiquito. Esos bravos para el paladar. Estaba en una maceta chica. La planta comenzó a desplegarse. Bien. Al tiempo los gajos, las hojas y los frutos comenzaron a ponerse mustios.

Al tiempo, una semilla llegó, sólo Dios sabe cómo, a tierra amplia. Hoy es una planta, una hija, muy vigorosa.

Su mamá murió.

¿Pasará igual con las almas? ¿Sufrirán algún tipo de prisión en macetas chicas?

Tags: Diario doméstico, Cotidianeidades.

Comentarios
Publicado por Olivia07
miércoles, 10 de octubre de 2007 | 14:28
Tendía que haberse dado cuenta que la planta necesitaba una maceta más grande....
No, Licenciado, no, las almas van creciendo junto con sus macetas......
Saludos OliviaChica