miércoles, 10 de octubre de 2007
Publicado por Desconocido @ 8:36
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¡El profeta tiene sus berrinches!



En la Lectura de la profecía de Jonás (4, 1-11n) se produce un pintoresco diálogo entre Dios y Jonás:

[...] Entonces el Señor hizo crecer allí una planta de ricino, que se levantó por encima de Jonás para darle sombra y librarlo de su disgusto. Jonás se puso muy contento al ver esa planta. Pero al amanecer del día siguiente, Dios hizo que un gusano picara el ricino y este se secó. Cuando salió el sol, Dios hizo soplar un sofocante viento del este.El sol golpeó la cabeza de Jonás, y este se sintió desvanecer. Entonces se deseó la muerte, diciendo:

«Prefiero morir antes que seguir viviendo.»

Dios le dijo a Jonás:

«¿Te parece que tienes razón de enojarte por ese ricino?»

Y él respondió:

«Sí, tengo razón para estar enojado hasta la muerte.» [...]



¡Marvilloso... qué libertad!

Tags: Bíblicas.

Comentarios
Publicado por Olivia07
miércoles, 10 de octubre de 2007 | 14:37
desquiciadoJonás es mi profeta preferido,que cáracter!!genio y figura hasta la sepultura!!locoSonrisa Gigante