miércoles, 10 de octubre de 2007
Publicado por Desconocido @ 19:55
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EL TALÓN DE ESAÚ






(novela por entregas. Cap. 17/33)





Jorge Luis Sagrera





DIECISIETE



El cielo nocturno giró. Las tres Marías aparecieron justo enfrente nuestro. El cielo giró, ¿o es la cabeza? Cabeza. Cerveza.
-Voy a buscar unas latas- dije. Me encaminé despacio hacia el quincho. Tenía arena en las alpargatas. Me descalcé. La arena estaba fresca, fina, se deslizaba entre los dedos, como si tuviera vida propia. Arena marca Careta. Claro: esta arena no es de acá. Pufpufpuf. El camión llega hasta el portón del clú. ¡Toink!, toca bocina. El camión entra. Descarga la carga. ¡Toink! ¡Oh!, he ahí otro camión. ¡Abrid! Luego de muchas bocinas e ídem descargas: queda formada una linda playa. Hacen falta toneladas y toneladas de arena para ocultar la verdad. Y la verdad es, mi querido delincuente, que aquí abajo hay barro. Sí, señor: en esta ciudad, abajo, hay barro. Barro, mi amigo, que huele a podrido. Después de andar descalzo unos metros, volví a ponerme las alpargatas.
Los muchachos del club vecino seguían cantando: "Apurate José queya vienelagua". En el cielo ni una nube. Un bichito de luz cruzó delante de mí. Prende-apaga-vuelavuela-prende-apaga-vuelavuela. Tienen la existencia al revés. Se redimen en la tierra: veinticuatro horas dando luz. A las veinticinco de la noche, mueren.
Bordeé el quincho. "Todo el bicherío" Germán, Arnaldo y el resto de los muchachos estaban callados. Esfinges egipcias talladas en piedra. Momias. Abrí la heladera y saqué dos packs. Volví a bordear el quincho. Los del moto club seguían callados. Hablaron demasiado. No tienen nada más que decirse. Durante treinta y cinco años, jamás se les ocurrió escuchar a alguien. Esta noche se agotaron. ¡Butiche: aprovechá, vení a predicarles! Están tan quietos. Vacíos. Huecos. Butiche, mejor no vengas.
Me senté en la rueda.
Gloria hablaba. Gloria a Dios en las alturas. ¿Qué mentira estás diciendo? ¿Sabés?, en casa tengo una muñeca que se parece a vos. ¡Sos divino! ¿De verdad que se parece a mí? Sí: es horrible.
Gloria estaba diciendo no sé qué casa del jardín de su cosa. Destornillá tu corazón, que nosotros nos desternillamos de risa.
-... y en el patio hay una enredadera. En verano sus hojas son muy verdes. Tiernas, dan ganas de comerlas. Próximo al otoño se van mudando de color. Se vuelven de color cobre. Después, lentamente, comienzan a caer sobre el pasto. Me gusta caminarles encima. Hacen ruidito, crujen; o hablan, como más les guste. ¡Señores!: esta función se ve, solamente, una vez al año. Esto significa que, en treinta y cinco años, puede verse treinta y cinco veces. En sesenta años, sesenta veces... Sesenta años son muchos años, ¿no les parece? Pero sesenta veces no son muchas veces... Me gusta pensar que, año tras año, nos Vamos deshojando poco a poco, acaso más rápido que esa enredadera.
No está mal lo que dijiste, abanderada. Realmente está muy bien. ¡Mierda que te lo voy a reconocer! El hombre es una contradicción: "No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero". La naturaleza también es una contradicción. Por ejemplo, los árboles de naranjas amargas en la calle Salta. Árboles de naranjas amargas: fruto amargo. Sin embargo, estos mismos árboles dan unas flores, que se llaman azahares, de exquisita fragancia. La floración se produce una vez al año, en setiembre. Las flores caen y cubren las veredas. Veredas blancas. Nieve perfumada. En la primavera también llueve, o la municipalidad no arregla los caños rotos, no sé. El agua se estanca en los cordones. Los azahares siguen cayendo alegremente en el agua estancada de los cordones. Se pudren, los azahares se pudren. Los espermatozoides pueden sobrevivir setenta y dos horas. Los azahares, en setenta y dos horas, se pudren. Bueno, pero esto no es lo terrible. Lo terrible es que uno se tenga que resfriar justo durante el período en que dura la floración.
-Abanderada- dije.
-¿Sí?- dijo ella, con toda la inocencia.
-Me conmovió lo que dijiste.

Tags: Literatura, Novela.

Comentarios
Publicado por Olivia07
jueves, 11 de octubre de 2007 | 0:57
Licenciado:su articulo me ha conmovido, flores de azahar sobre veredas mojadas :poesia pura, Licenciado, poesia pura!! desquiciadoHablando de todo un poco: ¿que fue de la vida de Julia?