miércoles, 10 de octubre de 2007
Publicado por Desconocido @ 20:46
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Charles Péguy, " El Portico de la segunda virtud"


Ed. encuentro Trad. José Luis Rouilon Arróspide.



Piensa en sus hijos que puso expresamente bajo la protección de la Virgen.
Un día que estaban enfermos.
Y que él había tenido mucho miedo.
Piensa temblando aún en aquel día.
En que había tenido tanto miedo.
Por ellos y por él.
Porque estaban enfermos.
Había temblado de veras.
De sólo pensar que estaban enfermos.
Había comprendido que así no podía vivir.Con los niños enfermos.
Y su mujer tenía tanto miedo.
Tan espantoso miedo. Que tenía la mirada fija hacia adentro y la frente cerrada
y no decía ya ni una palabra.
Como un amimal enfermo.
que se cala.
Porque tenía el corazón oprimido.
La garganta estrangulada como una mujer a la que se estrangula.
El corazón en un torno.
La garganta en los dedos; en las mandíbulas de un torno.
su mujer apretaba los dientes, apretaba los labios.
Y hablaba poco y con otra voz.
Con una voz que no era la suya.
Tenía tan espantoso miedo.
Y no quería decirlo.
Pero él, por Dios, era un hombre. No tenía miedo de hablar.
Había comprendido perfectamente que eso no podía seguir así.
Eso no podía durar.
Así.
No podía vivir con los niños enfermos.
Entonces había dado un golpe (un golpe de audacia), se
reía todavía cuando lo pensaba.
Hasta se admiraba un poco. Había de qué. Y se estremecía
todavía.
Hay que decir que había sido realmente atrevido y fue
un golpe audaz.
Y sin embargo todos los cristianos pueden hacer otro tanto.
Hasta se pregunta uno por qué no lo harán.
Como se toman tres niños del suelo y como ser les pone a los tres.
Juntos. A la vez.
Por devertirse. Como quien Juega.
En los brazos de su madre y de su nodriza que ríe.
Y protesta.
porque se le echa demasiado.
Y no tendrá fuerzas para cargaros.
El, audaz como un hombre.
Había tomado, por medio de la oración había tomado.
(francia, la cristiandad deben continuar.)
A sus tres hijos en la enfermedad, en la miseria en que yacían.
Y tranquilamente os los había puesto.
Por la oración os había puesto.
Muy tranquilamente en los brazos de la que está cargada con todos los dolores del mundo.
Y que tiene ya los brazos tan cargados.
Porque el Hijo tomó todos los pecados.
Pero la Madre tomó todos los dolores.

Tags: Poesía, Espiritualidad.

Comentarios
Publicado por Olivia07
jueves, 11 de octubre de 2007 | 1:02
LlorandoAnimo hombre, vamos, no se me vaya por las ramas.
Que necesidad......Llorando
Los cuentos cortos y sugerentes quedaban tan coquetos.....Llorica
Publicado por JorgeSagrera
jueves, 11 de octubre de 2007 | 8:15
Mire Olivia, digo, escuche: en la página, arriba, está apareciendo publicidad "¿Te parezco sexy?" y me está enviruseando los archivos, por eso sale cualquier cosa.