miércoles, 17 de octubre de 2007
Publicado por Desconocido @ 8:27
Comentarios (1)  | Enviar
El tamaño del tropezón en el Paraíso



Padre Efraín Sueldo Luque

24 de marzo de 1989


“En nosotros no se ha borrado la marca del hombre que Dios creó, no se ha borrado la impronta de aquel hombre. Desde esa marca, en nosotros queda el anhelo de ser aquellos que tuvimos que haber sido y que no pudimos ser porque nacimos en pecado por culpa de Adán y Eva.

Ahí nos damos cuenta qué bajo caímos, qué postrado quedó el hombre, porque cuando nos medimos con lo que queremos ser, nos damos cuenta qué lejos estamos de vivir la alegría que quisiéramos vivir, el amor sin ruptura, sin roces, sin tensiones, sin problemas...; la paz, el sosiego del alma, la quietud, porque mis relaciones están todas en paz, porque vivo el amor a derecha e izquierda, el amor a Dios y a los hombres, porque mi vida se desplaza como en un campo florido sin problemas, donde todo lo que anhelo lo tengo. ¡Qué lejos estamos de todo eso!”.

“Por eso tiene que haber esa docilidad, esa adaptación psicológica a la acción de la cruz, porque tenemos que estar adaptados, allanados a lo que sea la Gracia de Dios, esa gracia que me permite ir siendo imagen y semejanza del hombre celestial, para dejar atrás, como cosa vieja, la imagen del hombre terreno. Esta gracia es gracia Redentora y por eso pasará por alguna forma de Cruz.

Por eso, por más que en nosotros haya esa total repugnancia al dolor porque no fuimos creados ni para sufrir ni para morir, necesitamos manejarnos en la Fe para entender el sentido de la cruz, asumirla y aceptarla. Las que sean, porque el Padre no va a permitir ninguna que no tenga sentido.”

“Toda cruz es para ir esculpiendo en nosotros la imagen del hombre celestial, ir sacando aquello que sea la imagen del hombre terreno, y así poder vivir los valores celestiales, los valores del Reino e ir plantándolos, estableciéndolos aquí en la tierra. Un Reino que es de santidad de vida, de amor y de gracia, de justicia y de paz, y que implica la vivencia de todos esos valores que en lo hondo de su corazón todo hombre quisiera vivir”.

Tags: Reflexión.

Comentarios
Publicado por Olivia07
jueves, 18 de octubre de 2007 | 2:03
No es entendible el matar a hombres indefensos por tener lo que más identifica con nuestro Creador: la misericordia. Mirando la Cruz no existen los partidos ni los ideales, solo el sufrimiento humano,y la ilusiòn de pensar que un mundo mejor es posible.