viernes, 19 de octubre de 2007
Publicado por Desconocido @ 19:05
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Ponemos a disposición del cliente un Trabajo Práctico, realizado en el 2001, de la materia PERSPECTIVAS SOCIOFILOSÓFICAS (Universidad Nacional de Rosario, Argentina)


Pasión, muerte y... de la verdad factual




No se enciende una lámpara para meterla debajo de un cajón,
sino que se la pone sobre el candelero
para que ilumine a todos los que están en la casa.
Mateo 5. 14



Se me ha pedido reflexionar sobre la nota de opinión, "El camuflaje es la ley en la que desinforman los medios de E.E.U.U.", del periodista de Página 12, Gabriel Alejandro Uriarte. Titulé mi reflexión "Pasión, muerte y... de la verdad factual". Deliberadamente, dejé los puntos suspensivos; de la palabra que falta me ocuparé el final; una palabra que, de todas maneras usted, profesora, ya habrá descubierto.


Solicito una licencia para retroceder un poco en el tiempo y dar cuenta de uno de los tantos hechos donde la verdad fue "mal tratada" por el poder. Cuenta el evangelista Juan que, en el diálogo que mantiene Pilato con Jesús, ya próximo a la crucifixión, surge el tema de la verdad: “...he venido al mundo para dar testimonio de la verdad...”, dice Jesús. Pilato le pregunta: ¿Qué es la verdad?”, al decir esto, salió nuevamente a donde estaban los judíos (Quedamos pendientes de la resolución de este formidable diálogo) y les dijo: “Yo no encuentro en él ningún motivo para condenarlo”. Los Fariseos y sus seguidores, distribuidos estratégicamente entre el pueblo, comenzaron a exigir que se liberara a Barrabás; quien resultaba, políticamente, un mal menor.


Es evidente que los hechos no están seguros en manos del poder, lo afirma Arendt y tiene razón. Agrega, "pero la cuestión está en que el poder, por su naturaleza misma, jamás puede producir un sustituto de la estabilidad firme de la realidad objetiva". A través de las líneas que siguen, intentaremos demostrar que los hechos "se afirman a sí mismos por su terquedad, y que su índole frágil se suma, extrañamente, a su gran resistencia, la misma irreversibilidad que es el sello de toda acción humana; y que, en su obstinación, estos hechos son superiores al poder".


El periodista Gabriel Uriarte, a lo largo de su nota de opinión, afirma que la desinformación, respecto al bioterrorismo que padecen los E.E.U.U., es el resultado de una reacción en cadena originada en fuentes anónimas del gobierno y los expertos. Y, agregaría yo, de cierta indolencia de los medios de comunicación; porque, como veremos después, ante el azote que éstos sufrieron a manos de la "verdad factual" hubieron de modificar su actitud. Me inclino a pensar entonces como dice Arendt: "en gran medida, nuestra captación de la realidad depende de que compartamos el mundo con nuestros semejantes, y se requiere una gran fuerza de carácter para no apartarse de lo no compartido, sea verdad o mentira". Prosigue: "bajo ciertas circunstancias, el sentimiento de pertenencia a una mayoría, puede incluso propiciar el falso testimonio".


Los medios no son manipulados por el gobierno, dice Uriarte, la desinformación no proviene de una orden directa del gobierno, de omitir información clave, sino de su camuflaje entre datos menores irrelevantes, donde la verdad aparece como una opinión más. Los medios norteamericanos, escribe el periodista de Página 12, dependen de la información generada por fuentes anónimas del gobierno y por los expertos. Unos y otros reciben dinero de diferentes ramas del gobierno o de corporaciones que apoyan, precísamente, a diferentes ramas del gobierno. La autora de "Verdad y política", dice que, la verdad de hecho, si se opone al provecho o al placer de un grupo determinado, se saluda hoy con una hostilidad mayor que nunca. Hoy, a casi medio siglo de distancia, se cumplen esta palabras de Hannah Arendt.


El enviado de Página 12 a Whasington, habla de "manipulación de expertos" como una de las tácticas que el gobierno norteamericano utilizó para minimizar la crisis del ántrax. Estos especializados en bioterrorismo sólo hablaban a los medios de mayor difusión, para explicar que resultaba muy difícil desarrollar el ántrax de suficiente potencia para ser usado en armas biológicas y matar a miles. Omitían decir, claro, que el ántrax con el que estaban conviviendo mataba en números de a un dígito. Lo que no es poca cosa.


Bush, dice Uriarte, dio instrucciones de castigar duramente cualquier "filtración" de información. Todos podemos entender a lo que se refería. Cualquiera podía deducir que, ninguna agencia, iría a los diarios o a la televisión a contar "otra" verdad. El compromiso con cualquier otra verdad que no sea la oficial sería considerada una actitud antipolítica. Se garantizaba de esta manera la unanimidad y se quitaban las pesas del plato de la balanza del que disponía la prensa. Así, como sostiene Hannah Arendt, anulaban el contrapeso necesario a la información oficial; llevando otra vez a la sospecha, de que puede ser propio de la naturaleza del campo político estar en guerra con la verdad en todas sus formas.


Gabriel Uriarte juzga que, el resultado de toda esta manipulación de la información y de los hechos por parte del gobierno de los E.E.U.U., no podía haber sido mejor: nadie estaba demasiado preocupado, o consciente de que una persona o un grupo determinado estuviese mandando cartas con la bacteria ántrax, que ya había matado a una persona en la Florida.


Vista con la perspectiva de la política, asegura Arendt, la verdad tiene un carácter despótico; por consiguiente, los tiranos la odian porque, con razón, temen la competencia de una fuerza coactiva. Se pude discutir, rechazar o adaptar una opinión inoportuna, pero los hechos son de una tozudez irritante.


Pero volvamos a ocuparnos por un momento del título de nuestra reflexión: "Pasión, muerte y... de la verdad factual". Jesús, levantado en el Gólgota, significaba el triunfo de la mentira, es decir, el triunfo de la muerte. Los Ancianos y los Sumos Sacerdotes celebraban esta victoria. Sin embargo, ocurrió algo. El evangelista Mateo, en el capítulo 28, versículo 11, habla del hecho de la resurrección de Jesús. Dice que las mujeres, al descubrir el sepulcro vacío, se alejaron para enterar a los apóstoles de lo sucedido. Mientras tanto, algunos guardias fueron a la ciudad, también para contar a los sumos sacerdotes todo lo que había pasado. Estos se reunieron con los ancianos y, de común acuerdo, dieron a los soldados una gran cantidad de dinero, con esta consigna: "Digan así: 'Sus discípulos vinieron durante la noche y robaron su cuerpo, mientras dormíamos'. Si el asunto llega a oídos del gobernador, nosotros nos encargaremos de apaciguarlo y de evitarles a ustedes cualquier contratiempo".


Hannah Arendt sostiene que, el resultado de una consistente y total sustitución de las mentiras por la verdad de hecho no deriva en que las mentiras vayan a ser a aceptadas en adelante como verdad, y la verdad se difame como una mentira, sino que el sentido por el que establecemos nuestro rumbo en el mundo real queda destruido. Pero, como las posibilidades de mentir son ilimitadas, esta falta de límites, tarde o temprano, desata el fracaso.


Y eso fue lo que sucedió con la resurrección de Jesús: una verdad que se ha impuesto, tozuda y contundentemente a lo largo de dos mil años. La verdad, aunque impotente y siempre derrotada, dice Arendt, en un choque frontal con los poderes establecidos, tiene una fuerza propia: hagan lo que hagan, los que ejercen el poder son icapaces de descubrir o inventar un sustituto adecuado para ella. La persuasión y la violencia pueden destruir la verdad; pero no pueden reemplazarla.


La autora de "La condición humana", sostiene que el signo más seguro del carácter factual de los hechos y acontecimientos es precisamente esta tozuda presencia, cuya contingencia inherente desafía, por último, todos los intentos de una explicación conclusiva. Las imágenes siempre se pueden explicar y hacer admisibles -lo que le da una ventaja momentánea sobre la verdad de hecho -, pero nunca pueden competir en estabilidad con lo que simplemente es, porque resulta que es así y no de otro modo. En los E.E.U.U. el ántrax sigue. La mentira coherente nos roba el suelo de debajo de nuestros pies y no nos pone otro para pisar. El reverso de la verdad tiene mil formas y un campo ilimitado. Pero, en los E.E.U.U., el ántrax sigue, se impone como la fuerza de una resurección.


Dice Gabriel Uriarte en su artículo, que la situación se revirtió de forma drástica, por la sencilla razón que la verdad, la verdad factual, abofeteó en la cara a los medios de comunicación. La prensa norteamericana pasó a ser el grupo más amenazado; el ántrax que había sido declarado "muerto", resucitó y los medios ya no podían permitirse el lujo de ignorar tamaño fenómeno.


En el texto "Verdad y política", Arendt escribe que, el punto de vista exterior al campo político se caracteriza con toda claridad como uno de los diversos modos de estar solo; y que entre los modos existenciales de la veracidad está la del periodista. Los medios de comunicación, refugios de la verdad, quedan expuestos a todos los peligros derivados del poder social y político, como bien hemos podido ver en el artículo de opinión firmado por Gabriel Uriarte.


En los países con gobiernos institucionales, el ámbito político reconoce que, aun en casos de conflicto, está muy interesado en la presencia de hombres e instituciones sobre los cuales no pueda ejercer su influencia. Esta importante función política, la de abastecer información, se ejercita desde fuera del campo político; debe asegurarnos que, por más que se quiera sepultar a la verdad factual, ésta, por su insistencia y tozudez finalmente conseguirá resucitar de entre los muertos.

Tags: Sociología; Cs. Sociales.

Comentarios
Publicado por Olivia07
viernes, 19 de octubre de 2007 | 20:24
Interesante artìculo, Licenciado.
Llama la atención que la verdad puede ser, también del ángulo que se mire, una mentira. Y que lo que quieran pasar por una mentira, o algo inconcebible, resulta al cabo del tiempo una verdad irrefutable.Chica
Publicado por JorgeSagrera
viernes, 19 de octubre de 2007 | 20:41
Gracias Olivia Bond 07. Ooootro tema: ¿Sabe?, pienso si usted no es la responsable de mi posición en el ranking.
Publicado por Olivia07
viernes, 19 de octubre de 2007 | 20:58
LlorandoPerdón, Licenciado, no le entiendo:¿ es un halago o me pide la renuncia como personaje.?O.Niuton.YonesHelado