viernes, 26 de octubre de 2007
Publicado por Desconocido @ 8:19
Comentarios (2)  | Enviar
Historia del cristianismo en Etiopía


San Frumencio

Frumencio era natural de la ciudad de Tiro. Siendo niño, por azar es llevado de la mano de un corsario hasta la tierra de los etíopes. Otra tradición lo hace llegar de la India, a raíz de un naufragio. Eskendi, rey de Axum, en Abisinia, mira con cariño al hermoso niño, que desde ese momento será esclavo en la corte. Pero el nuevo esclavo es inteligente y el rey lo somete a una esmerada educación, que se completa con profesores extranjeros.

Frumencio es locuaz, divierte a la corte con relatos prodigiosos, les lee con frecuencia el Evangelio. El rey lo designa su secretario, tesorero, gobernador del estado y protector del príncipe. Se lo respeta y se lo llama "el hombre de la cruz". Efectivamente Frumencio lleva siempre una cruz de madera sobre el pecho. El rey lo admira; en su palacio lo escuchan, lo quieren y lo siguen.
Un día Eskendi le dice.

-Quiero que me instruyas en tu doctrina; deseo ser cristiano.
Frumencio lo bautiza. Más tarde, el rey, ya próximo a morir, le concede la libertad. La reina le ruega:
-Abba Salama -padre de la paz (así lo llamaban)-, no nos dejes ahora, pues mi hijo, el heredero del trono, no ha llegado a la edad de gobernar.
El príncipe, discípulo y amigo de Frumencio, convertido también al cristianismo, le pregunta:
-¿Qué es ese pan divino del cual tú siempre hablas? ¿No puedo probarlo yo?
-Sólo los que son consagrados por los obispos pueden repartir ese pan -dice Frumencio.
-En Alejandría está el patriarca Atanasio; ve allá -implora el joven príncipe- y trae sacerdotes.
El príncipe prepara valiosos regalos de oro, plata y marfil y, con ese rico cargamento parte Frumencio.

Los meses transcurren, hasta que un día la nave, Frumencio y la carga de plata, marfil y oro están de regreso.
-¿Y los sacerdotes?- pregunta el príncipe.
-Señor -dice Frumencio-, el gran Atanasio me ha conferido plenos poderes sacerdotales para consagrar el cuerpo de Cristo y elegir sacerdotes entre los más sabios y virtuosos del vuestros súbditos. Soy obispo de vuestro reino.

Éstos son los orígenes del cristianismo en Etiopía.

Frumencio levantó un seminario en Axum, al que acuden muchos estudiantes con vocación de sacerdotes, quienes serán luego los primeros predicadores del país.
Los calendarios etíopes dicen de san Frumencio: "Murió en paz, en el año 370, después de dar la fe al Imperio, y por eso lo llamamos Abba Salama".

Tags: Historia, Cristianismo, Cristianismo en Etiopía.

Comentarios
Publicado por Olivia07
viernes, 26 de octubre de 2007 | 20:09
Licenciado por favor!! Deme esos dias! Ya està armado el altar y nos pusimos los efods y pectorales ,
Ademas sin sacrificio de ofrenda para la paz no se quieren ir!!AngelitoAngelitoHeladoHeladoLlorica














ArdiendoHeladoentiende lo que le digo?q7ztmus1 grrr
Publicado por JorgeSagrera
viernes, 26 de octubre de 2007 | 20:28
Bueno, mire me cansó... ¡Tómese esos dos días, pero para rendir la materia que debe!