domingo, 28 de octubre de 2007
Publicado por Desconocido @ 8:25
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EL TALÓN DE ESAÚ





(novela por entregas. Cap. 33/33)



Jorge Luis Sagrera




TREINTA Y TRES



Hundido en el asiento del remisse me sentía muy bien. Ahora respiraba mejor. Demasiado. Había olvidado el efecto que produce el broncodilatador. Hay quien prefiere volar que comprar y comer: Juan Salvador Gaviota. Un vuelo peligroso. El mío sale dentro de un rato: a las cuatro y media. Cerré los ojos. Hermoso traqueteo. Traquea. Teo. Dejarse llevar. A cococho de otro. Alguien, aunque más no sea por última vez en la vida, que te tome de la mano, como cuando eras chico. Cobijarse en esa mano que viene de arriba. Teo. Traquea.
Llegamos a la casa de Mia. Una luz suave se filtraba a través de la celosía.
¿Estás dormida en el sofá?
-¿Baja?
-No- dije -. Voy a esperar que salga.
Pasaron dos minutos. Tres. El remisero hacía tamborilear los dedos en el volante.
-¿La persona sabe que usted está acá?- dijo, pasándose la mano por el bigote.
-No, ella no sabe. Vamos a esperar que salga.
Un minuto. Miró por el espejito.
-¿Y si no sale?- dijo.
-¿Hace viajes a Buenos Aires?
Esta vez no miró por el espejito: se dio vuelta.
-¿A Buenos Aires?
-Sí.
-¿Para cuándo el viaje?
-Ahora.
-¿Ahora ahora?
-Sí.
-Tengo que avisar a la agencia.
-Avísele.
-Y cobrarle la mitad por adelantado.
-Se lo pago todo.
Avisó por radio. Fuimos a cargar gasoil. El empleado que atendía dijo algo sobre el calor. El remisero dijo lo que mata es la humedad, firmó la boleta y subió. Otro auto, en sentido contrario al nuestro frenó a la par, no podía ver al conductor: el surtidor lo ocultaba.
-Tengo que estar a las cuatro en Aeroparque- dije.
-¡A las cuatro!... ¡Imposible!
-Ah... ¿no llega?
-No, en una hora no llego...
-Bueno, no importa.
El remisero le dio un toquecito al espejo retrovisor. Puso la primera.
-¿Está seguro de que quiere ir a Buenos Aires?
En ese preciso instante, el auto que estaba semioculto por el surtidor, comenzó a andar, despacio. Reconocí a la que manejaba: era Mia. Llevé la mano a la manija de la ventanilla, pero no pude accionarla, se había atascado.
-No- dije -, no estoy seguro, pero lléveme igual.


* * *

Tags: Literatura, Novela por entregas, ÚIltimo capítulo

Comentarios
Publicado por Olivia07
domingo, 28 de octubre de 2007 | 10:43
LlorandoLloricaLloricaLlorando buen final Licenciado, da lugar a que cada lector le de el justo final segùn el gusto de cada quien, increible , estoy llorando!, de la emociòn,!!Llorica Asì que del hijo de Julia se haga cargo el padre..o Julia...hombre de principios resultò!!!
Publicado por Olivia07
domingo, 28 de octubre de 2007 | 10:58
Chica(Ud. tiene influencias,¡ no hay caso!)los exàmenes salieron bárbaro.RebotadoAngelitoChicasaludos uruguashos.ONY
Publicado por JorgeSagrera
lunes, 29 de octubre de 2007 | 6:17
¿Arenz hombre de principios?... No quiera saber qué es de subida ahora (y en bajada, peor)... Y Julia... tiene un orgullo everestiano.