domingo, 28 de octubre de 2007
Publicado por Desconocido @ 8:41
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Continuamos con esta nueva sección en este Blog Sport.


En la casa, el lavadero, cumple una función primordial, esencial. Sin embargo, es un sitio que está relegado en la casa. A veces descuidado, no tenido muy en cuenta.

Los poetas del lavadero son aquellos escritores, esenciales, que no tienen grandes posibilidades de divulgación, no son tenidos muy en cuenta por las capillas literarias, tampoco por el Mercado.


HOY:


Cómo se formó la Nada (mito de la montaña)


Por: Alfredo Jorge Maxit


La noche era la oscuridad amenazante sobre la montaña. Enfrente, el Río Negro, quieto como un perro en sueños. Los árboles costeros habían sido borrados por las sombras. No se oía ni la caída de una hoja.
De pronto, apareció la Luna como un globo soltado por un niño. La Luna era un globo amarillo rodeado por las fauces lobunas de la noche.
- Ella es la gran Madre - dijo Barba, el más viejo de los naturales de la montaña.
Todos guardábamos silencio.
- Ella es la Madre de la Luz y Hermana de la Nada.
Era la primera vez que oíamos algo semejante, algo totalmente contrario a lo que nos habían enseñado en la Facultad y habíamos leído en los Manuales. Pero los Manuales también decían que había un saber pre-lógico, anterior a la palabra, que merecía siempre la atención de los investigadores. Barba representaba ese saber. Él repetía lo que generaciones y generaciones de naturales se dijeron por siglos.
- El Gran Ser - prosiguió Barba, mientras miraba indefinidamente hacia arriba - creó a la Madre Luna para salvarnos del largo hocico de la noche, pero al crearla también formó la Nada. El Gran Ser se enamoró de las formas de la Luna que él creaba, tanto que se quedó mirándola y se olvidó de lo que hacía por mirarla.
Sabíamos que el pensamiento primitivo anda lentamente, dando vueltas como las laderas de la montaña. Sin embargo, esta vez el anciano avanzó sorpresivamente su relato.
- La Nada es la espalda de la Luna, su otro lado, el vacío de la Madre, el espaldar que no se ve.
Alzó más sus ojos dejando que la luz llena de la Luna los habitara y añadió.
- La Nada es la otra hija del Gran Ser, pero el Gran Ser nada sabe de ella porque la engendró como descuido.
Y finalmente sentenció:
- La nada es Hija del amor y del olvido.

Tags: Literatura, Poetas del lavadero.

Comentarios
Publicado por Olivia07
domingo, 28 de octubre de 2007 | 23:42
Licenciado,la palabra lavadero suena bastante demodèe, ¿no queda mejor "poetas de lavadora automática"?y si quiere le pone la marca y que le paguen el anuncio comercial!"(Haga ommmmmmm) Chica
Publicado por JorgeSagrera
lunes, 29 de octubre de 2007 | 0:04
¡Demodeé!... Usted no se percata Olivia que yo nací cerca del mayo francés: uso pantalones floreados, oxford y camisa estampada. Tabla de lavar. Esfuerzo es mi lema.