sábado, 03 de noviembre de 2007
Publicado por Desconocido @ 6:52
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Una batalla perdida no quebranta más a una nación que a un hombre sano un rasguño recibido en un duelo de espada...
La más notoria habilidad, la más necesaria y, seguramente, la más fácil, consiste en sacar de una derrota cuanto honor militar sea posible. Si se procede con tacto, la gloria de los vencidos puede igualar a la de los vencedores, y es más interesante. Para que un desastre resulte digno de admiración, aconseja la prudencia que se hagan muchos elogios del general derrotado... Deben los vencidos, ante todo, adornar, exaltar, glorificar su derrota, revestirla con tirones de grandeza y hermosura. En Tito Livio se advierte que los romanos no dejaban de hacerlo nunca, y que rodearon de laureles y palmas las rotas espadas de la Trebia, del Trasimeno y de Cannes



El maniquí de Mimbre,
Anatole France

Tags: Consejos, Política, Acción Comunicacional, Jefes de campañas.

Comentarios
Publicado por Olivia07
sábado, 03 de noviembre de 2007 | 17:46
Me estoy leyendo desde ayer los 35 libros que lograron conservarse hasta la actulidad de Tito Livio.
No se que decir Licenciado. Estoy desconcertada.
Reconozco que me ha vencido.Aceite de Olivia AAAloco
Publicado por JorgeSagrera
sábado, 03 de noviembre de 2007 | 18:27
Usted es una enciclopedia viviente, Olivia. En usted se han resumido los ideales de los iluministas. No sea modesta.
Publicado por Olivia07
domingo, 04 de noviembre de 2007 | 9:26
No, al contrario, Licenciado, admítalo, Ud. es de una sapiencia inigualable, un ejemplo para los licenciados de la època, un orgullo para la humanidad.Chica
Publicado por JorgeSagrera
domingo, 04 de noviembre de 2007 | 20:56
¡No me haga emocionar por favor, Olivia Niuton Yon, que se me oxidan las mejillas!