Esta nueva palabra que aportamos a la humanidad se la debemos a E... O...
Remicerdo: dícese de los conductores de remises (o remíes) que mientras manejan se escarban la huecos de la nariz, tienen el interior del vehículo apto para una jauría de chanchos, mantienen el volúmen de la radio por encima del meridiano de Greenwich... Bien, creo que es suficiente.