Hay que ser muy fuerte para creer en Dios, hay que ser muy fuerte para esperar en Dios contra toda esperanza, cuando nada se ve, cuando nada aparece, cuando las cosas no llegan nunca. Hay que ser muy fuerte para sostenerse siendo débil.
Cómo me gustaría creer en Dios y en todo lo que representa, no hay nada peor que ser consciente de tu propia mortalidad. Un saludo y espero que puedas visitarme.