sábado, 10 de noviembre de 2007
Publicado por Desconocido @ 6:39
Comentarios (0)  | Enviar
Evangelio Según Jesucristo

Saramago

La boca se le llenó del sabor dulzón de la leche materna, y la ofensa entre las piernas (nota mía: se refiere a la circunsición), insoportable antes, se fue haciendo más distante, disipándose en una especie de placer que nacía y no acababa de nacer, como si lo detuviera un umbral, una puerta cerrada o una prohibición. Al crecer irá olvidándose de esas sensaciones primitivas, hasta el punto de no poder ni imaginar que las hubiira experimentado.

Tags: Literatura, fragmento novela.

Comentarios