lunes, 12 de noviembre de 2007
Publicado por Desconocido @ 7:12
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Salmo 138, 1-3. 4-6. 7-8. 9-10 (R.: 24b)

R. Señor, llévame por el camino eterno.

Señor, tú me sondeas y me conoces,
tú sabes si me siento o me levanto;
de lejos percibes lo que pienso,
te das cuenta si camino o si descanso,
y todos mis pasos te son familiares.

Antes que la palabra esté en mi lengua,
tú, Señor, la conoces plenamente;
me rodeas por detrás y por delante
y tienes puesta tu mano sobre mí;
una ciencia tan admirable me sobrepasa:
es tan alta que no puedo alcanzarla.

¿A dónde iré para estar lejos de tu espíritu?
¿A dónde huiré de tu presencia?
Si subo al cielo, allí estás tú;
si me tiendo en el Abismo, estás presente.

Si tomara las alas de la aurora
y fuera a habitar en los confines del mar,
también allí me llevaría tu mano
y me sostendría tu derecha.

Tags: Biblia, Salmo.

Comentarios
Publicado por Olivia07
lunes, 12 de noviembre de 2007 | 18:05
"SI SOPORTAIS LA DISCIPLINA, DIOS OS TRATA COMO A HIJOS ¿PUES QUE HIJO ES AQUEL A QUIEN EL PADRE NO CORRIGE?"
hb.12:7
Publicado por JorgeSagrera
martes, 13 de noviembre de 2007 | 13:39
Pero a veces duele, che.