viernes, 16 de noviembre de 2007
Publicado por Desconocido @ 7:27
Comentarios (1)  | Enviar
No soy malo


Jorge Sagrera.


Escuche lo que le digo: no soy malo. Tengo mis aristas que hay que limar diariamente, porque luego de la cepillada que me cabe en cada jornada, la arista filosa, que amenaza al prójimo, vuelve a crecer prolija y puntual, con el lucero del alba. Pero no soy malo.

Tengo encima medio. Siglo. Claro, ésto no supone ser más sabio. A veces sí, la edad está relacionada a la sabiduría, entendida como una manera de vivir bien. Pero no siempre, cito a Thoreau: "He vivido unos treinta años en este planeta, y aún estoy por oír la primera sílaba de un consejo valioso o siquiera bien meditado de los labios de mis mayores".

Lo de haber vivido la mitad de cien años (¡así parece mucho!), lo digo porque, la cuestión del mal en el mundo, es algo que nunca me termina de cerrar. Y usted, con razón, me podría decir: “Pero, ¿cómo, aún no lo comprendió?”. Y no, soy un poco lento. Me sucede como a esos archivos de word que uno quiere cerrar y aparecen leyendas que dicen “El archivo es sólo de lectura”, o “Imposible tener acceso a la carpeta”, etcétera, así de inhábil estoy para entender el mal en el mundo.

Por mi formación bíblica, occidental y cristiana (como dice un personaje de “Arroz con Ketchup”, la novela de nuestro amigo escritor) no puedo dejar de pensar en que, un asesino, también es hijo de Dios. Y entre el “Dios permitió” y el libre albedrío, transito esta vida buscando algo de paz para el espíritu.

Por otra parte, usted puede comprobar que todo tipo de dolor, muertes, enfermedades duras, desamores en las relaciones, le suceden a los de la derecha y a los de la izquierda. El sol sale para buenos y malos... Es más, ¿usted ha pensado alguna vez que el asesino más fiero, puede besar tiernamente a su hijo cuando llega a su casa, o saludar a su madre en su día con el más sincero sentimiento? A mí, me resulta imposible imaginar cómo Dios mira este tipo de personas. Es más, ¿desea que lo escandalice un poco?, le dejo una inquietud: Dios, ¿odia a Satanás?

Entiendo, sí lo comprendo. Vamos cerrando que ahora, en el hemisferio sur, se bajan las persianas de los comercios más temprano.

El alivio para el (mí) espíritu, como si se tratara de una crema cósmica, vino de la mano de unas declaraciones que, en una visita a Brasil, hizo Benedicto XVI. El Papa dijo: “Dios se los va a cobrar” (Perfil, 13 de mayo de 2007). El fragmento, desde donde fue extraído este titular es el siguiente: “Digo a los que comercializan drogas que piensen en el mal que están provocando a una multitud de jóvenes y adultos de todos los segmentos de la sociedad: Dios se los va a cobrar”.

Y parafraseando a Luis Miguel, podríamos concluir, No sé tú, pero a mí, estas palabras, me resultaron un bálsamo para mi pobre rancho cascoteado por la realidad.

Tags: Opinión, Reflexión.

Comentarios
Publicado por Olivia07
domingo, 18 de noviembre de 2007 | 10:34
Mire Licenciado, me ha dado como cosa, vio? pasar por este artìculo sin dejarle un comentario,
Y si.....hay que reconocer que Ud. es bueno!!!
Saludos a la familia.-ChicaSonrisa GiganteGuiñoNavidadmuñeco de nieveAngelitoAngelitoNocheAngelitoChicaDivertidoRebotadoGuiñoMuchas risas