Historia de un alma (V)
"¡Oh! cómo deseo quedar reducida a la nada, ser desconocida por todos; no deseo sino el olvido... el desprecio, las injurias, sería demasiado glorioso para un grano de arena. Si se lo despreciara es porque podría vérsele. Pero el olvido!... Sí, deseo ser olvidada no solamente por las personas sino también por mi misma; querría ser reducida a la nada en medida tal que no llegara a tener ningún deseo.., La gloría de mi Jesús, eso es todo; en cuanto a la mía se la dejo a Él, y si parece olvidarme, es libre de hacerlo ya que no me pertenezco sino que le pertenezco a El...
Mi Bien Amado tu ejemplo me invita a despreciar honores, a rebajarme.
Para cautivarte, quiero permanecer chiquita.
Hechizaré tu corazón olvidándome".
Tags: Espiritualidad, Reflexión, Monumental santa.