domingo, 25 de noviembre de 2007
Publicado por Desconocido @ 8:37
Comentarios (0)  | Enviar
Última entrega del diario de Teresa de Lisieux



“... cuando la perfección se me manifestó comprendí que para convertirme en santa era necesario sufrir mucho, buscar siempre lo más perfecto y olvidarse de uno mismo; comprendí que había muchos grados en la perfección y que cada alma era libre de corresponder a las señales de nuestro Señor, de hacer poco o mucho por Él, en una palabra de elegir entre los sacrificios que Él nos pide. Entonces, como en los días de mi infancia, exclamé: "Dios mío, elijo todo". No quiero ser santa a medias, no tengo miedo de sufrir por vos. Sólo me asusta una cosa: conservar mi propia voluntad. Tómala, pues "elijo todo" lo que tú quieras...”

Tags: Diario de Teresa, Testimonial, Reflexión, Espiritualidad

Comentarios