martes, 04 de diciembre de 2007
Publicado por Desconocido @ 23:36
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Breve respiración del alma después de leer San Marcos 5, 21-43

Se encontraba allí una mujer que desde hacia doce años padecía de hemorragias. Había sufrido mucho en manos de numerosos médicos y gastado todos sus bienes sin resultado; al contrario, cada vez estaba peor. Como había oído hablar de Jesús, se le acercó por detrás, entre la multitud, y tocó su manto, porque pensaba: «Con sólo tocar su manto quedaré curada.» Inmediatamente cesó la hemorragia, y ella sintió en su cuerpo que estaba curada de su mal.



Con sólo tocar tu manto
Con sólo estar frente a tu sagrario
Con sólo leer tu palabra...
Con sólo contemplar tus gracias

Tags: Oración, Murmurada, Entre los labios.

Comentarios
Publicado por juandres.corvalan
miércoles, 05 de diciembre de 2007 | 1:39
Jorge Sagrera... ¿quien lo diria? ¡Tiene blog!

Yo soy nuevo aca, pero solía tener un fotolog. (www.fotolog.com/elsonic3)

Exitos.

Revise en los escritos anteriores, siempre un gusto leerlo.
Publicado por Olivia07
miércoles, 05 de diciembre de 2007 | 2:35
caramba, subiò otro punto en el ranking!
felicitaciones!!Guiño
Publicado por JorgeSagrera
miércoles, 05 de diciembre de 2007 | 6:49
Hola Juan, vecinos físicos y ahora virtuales. Bienvenido a Mía T. Roba. Tu escrito inaugural es como una escalactita helada que se te mete por el entrecejo.
Publicado por JorgeSagrera
miércoles, 05 de diciembre de 2007 | 6:51
Ahh... gracccccccias Olivia07. Aunque no entiendo la dinámica de la balanza universal: no sé si yo subo o los otros bajan.