viernes, 21 de diciembre de 2007
Publicado por Desconocido @ 7:20
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Lectura del Cantar de los Cantares 2, 8-14

(Leyendo ésto uno piensa: "¡Cómo Dios ama al hombre!"... ¿y se podrá decir: "¡Cómo el hombre ama a Dios!"?)


¡La voz de mi amado! Ahí viene, saltando por las montañas, brincando por las colinas. Mi amado es como una gacela, como un ciervo joven.

Ahí está: se detiene detrás de nuestro muro; mira por la ventana, espía por el enrejado.

Habla mi amado, y me dice: «¡Levántate, amada mía, y ven, hermosa mía! Porque ya pasó el invierno, cesaron y se fueron las lluvias. Aparecieron las flores sobre la tierra, llegó el tiempo de las canciones, y se oye en nuestra tierra el arrullo de la tórtola. La higuera dio sus primeros frutos y las viñas en flor exhalan su perfume. íLevántate, amada mía, y ven, hermosa mía! Paloma mía, que anidas en las grietas de las rocas, en lugares escarpados, muéstrame tu rostro, déjame oír tu voz; porque tu voz es suave y es hermoso tu semblante.»

Tags: Cantar de los cantares, Poesía Mística, Poesía de Amor.

Comentarios
Publicado por Olivia07
viernes, 21 de diciembre de 2007 | 17:40
Lamentablemente el hombre tiene mala memoria,
SaludoS NavideñoSChicaNavidad
Publicado por JorgeSagrera
sábado, 22 de diciembre de 2007 | 7:10
Sí, siempre me sorprendió eso. ¿Vio que en la Biblia suele repetirse la frase: "Recuerda Israel..."?