miércoles, 26 de diciembre de 2007
Publicado por Desconocido @ 7:14
Comentarios (2)  | Enviar
Conversando con el Salmo 30



R. Señor, yo pongo mi vida en tus manos.

Sé para mí una roca protectora,
un baluarte donde me encuentre a salvo,
porque tú eres mi Roca y mi baluarte:
por tu Nombre, guíame y condúceme. R

Yo pongo mi vida en tus manos:
tú me rescatarás, Señor, Dios fiel.
Confío en el Señor.
íTu amor será mi gozo y mi alegría! R.

Líbrame del poder de mis enemigos (Yo mismo soy)
y de aquellos que me persiguen.
Que brille tu rostro sobre tu servidor,
sálvame por tu misericordia. R.

Tags: Bíblia, Salmo, Reflexión, Espiritualidad.

Comentarios
Publicado por Olivia07
miércoles, 26 de diciembre de 2007 | 16:30
Licenciado, interpreto aqui que Ud. mismo se considera su enemigo??
RebotadoRebotadoNavidadAngelito
Publicado por JorgeSagrera
miércoles, 26 de diciembre de 2007 | 17:44
Y... sí... soy muy peligroso para mí mismo. Soy como un tesoro transportado en una vasija de barro. (Lo de tesoro no lo tenga en cuenta, sucede que está escrito así).