Conversando con el Salmo 30
R. Señor, yo pongo mi vida en tus manos.
Sé para mí una roca protectora,
un baluarte donde me encuentre a salvo,
porque tú eres mi Roca y mi baluarte:
por tu Nombre, guíame y condúceme. R
Yo pongo mi vida en tus manos:
tú me rescatarás, Señor, Dios fiel.
Confío en el Señor.
íTu amor será mi gozo y mi alegría! R.
Líbrame del poder de mis enemigos (
Yo mismo soy)
y de aquellos que me persiguen.
Que brille tu rostro sobre tu servidor,
sálvame por tu misericordia. R.
Tags: Bíblia, Salmo, Reflexión, Espiritualidad.