Jorge Sagrera Escritor/Lic. en Comunicación Social

lunes, 16 de junio de 2008

Semejanzas en el conflicto Campo-Gobierno

Semejanzas (conflicto campo-gobierno)

 

  

PALABRA DE DIOS

Esta Lectura, del primer libro de los Reyes (21, 1-16), corresponde al día de hoy. Si andan con un poco de tiempo, los animo a leer el resto de las lecturas y el santoral en: http://groups.yahoo.com/group/UnosMomentos

 

Nabot, el izreelita, tenía una viña en Izreel, al lado del palacio de Ajab, rey de Samaría. Ajab dijo a Nabot: «Dame tu viña para hacerme una huerta, ya que está justo al lado de mi casa. Yo te daré a cambio una viña mejor o, si prefieres, te pagaré su valor en dinero.»


Pero Nabot respondió a Ajab: «¡El Señor me libre de cederte la herencia de mis padres!»


Ajab se fue a su casa malhumorado y muy irritado por lo que le había dicho Nabot, el izreelita: «No te daré la herencia de mis padres.» Se tiró en su lecho, dio vuelta la cara y no quiso probar bocado.


Entonces fue a verlo su esposa Jezabel y le preguntó: «¿Por qué estás tan malhumorado y no comes nada?»


El le dijo: «Porque le hablé a Nabot, el izreelita, y le propuse: "Véndeme tu viña o, si quieres, te daré otra a cambio." Pero él respondió: "No te daré mi viña."»


Su esposa Jezabel le dijo: «¿Así ejerces tú la realeza sobre Israel? ¡Levántate, come y alégrate! ¡Yo te daré la viña de Nabot, el izreelita!»


En seguida escribió una carta en nombre de Ajab, la selló con el sello del rey y la envió a los ancianos y a los notables de la ciudad, conciudadanos de Nabot. En esa carta escribió: «Proclamen un ayuno y en la asamblea del pueblo hagan sentar a Nabot en primera fila. Hagan sentar enfrente a dos malvados, que atestigüen contra él, diciendo: "Tú has maldecido a Dios y al rey." Luego sáquenlo afuera y mátenlo a pedradas.»


Los hombres de la ciudad, los ancianos y notables, conciudadanos de Nabot, obraron de acuerdo con lo que les había mandado Jezabel, según lo que estaba escrito en la carta que les había enviado. Proclamaron un ayuno e hicieron sentar a Nabot en primera fila. En seguida llegaron dos malvados que se le sentaron enfrente y atestiguaron contra él diciendo: «Nabot ha maldecido a Dios y al rey.» Entonces lo sacaron fuera de la ciudad y lo mataron a pedradas. Y mandaron decir a Jezabel: «Nabot fue apedreado y murió.»


Cuando Jezabel se enteró de que Nabot había sido matado a pedradas, dijo a Ajab: «Ya puedes tomar posesión de la viña de Nabot, esa que él se negaba a venderte, porque Nabot ya no vive: está muerto.»


Apenas oyó Ajab que Nabot estaba muerto, bajó a la viña de Nabot, el izreelita, para tomar posesión de ella.

 


Tags: Historia; Opinión, Conflicto, Palabra de Dios.

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